Hace poco conversaba con mi amiga D. Hablábamos de lo parecidas que somos en nuestra manera de pensar, de sentir y reaccionar en las cuestiones sentimentales.
La mayoría de personas nos pueden etiquetar como niñas y a este tipo de comentarios lo tomo con risas y hasta sigo la corriente.
La mayoría de personas nos pueden etiquetar como niñas y a este tipo de comentarios lo tomo con risas y hasta sigo la corriente.
Nos damos cuenta que nuestro alrededor está lleno de superficialidades y de cariños que se convertirán quien sabe en amor con el tiempo. Amores prestados, reemplazables.
Entonces D. y yo nos ponemos a pensar que es lo que realmente buscamos en la otra persona.
Se tiene que aprender a voltear de página, pero no a cerrar el libro por que las experiencias son sabias. Como comentaba con D. El juego de la retirada siempre será el más común de todos.
Entonces D. y yo nos ponemos a pensar que es lo que realmente buscamos en la otra persona.
Cuando llegas a encontrar a esa persona que en verdad te llega cautivar, a sentirte especial o ver cosas que te hace admirar y creer en el, hay que dejarse llevar por ese sentimiento, disfrutarlo y decir lo que el significa para ti, así no sea correspondido. Y si crees que no es conveniente, demuéstrale con hechos. Ya que en la mayoría de veces las verdades se ven, y poco se escuchan.
Pero cuesta darse cuenta que realmente lo que creemos saber no lo es. Tenemos que aprender a alejarnos y entender que aquel que no sabe lo que quiere, no merece lo que tiene. En otras palabras no podemos ser la persona adecuada para alguien que se encuentra equivocado, que deja todo inconcluso.
Como podemos querer a alguien si no aprendemos a querernos a nosotras mismas. Sin esto no puede existir la simple continuación de amor. No vale la pena seguir aferrándose a ello. Debemos saber cuándo intentarlo todo...Y cuando dejarlo.
Se tiene que aprender a voltear de página, pero no a cerrar el libro por que las experiencias son sabias. Como comentaba con D. El juego de la retirada siempre será el más común de todos.