Veo las estrellas que se colocan tan brillantes en la noche, siento mojada mis mejillas, siento el corazón desolado, siento mis manos frias y vuelvo a pensar demasiado, a sentir y suspirar.
No es tan tarde todavia, no quiero llegar a casa, quiero seguir caminando, que el tiempo se detenga y no sentir miradas. Quiero ser yo la que mire desde mi perspectiva favorita aunque equivocada.
Agradezco, juzgo y siento la impotencia acompañada con pequeñas brisas que vienen mientras doy pasos lentos. Las cosas pasan y no se entienden pero no importa sirven para crecer, para darse cuenta que el tiempo sigue y que jamás se va a detener aunque nosotros podamos desvanecer en el camino ¿Que egoísta no?
Quedarme ahogada en recuerdos no es la solución pero que fácil recurro a ellos, tan solo fue una caminata y volví a caer en esa adicción.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario