Se me hace difícil escribir esto pero tarde o temprano tenía que hacerlo, es como quitarte algo tan pesado, algo que te deja huella, una herida que quiere curarse.
Aveces las personas no apreciamos lo que tenemos, nos fijamos tanto en nosotros, en nuestros problemas, que no miramos alrededor y lo que sienten las personas que decimos querer.
Mi manera de pensar a veces es muy inocente, bueno demasiado. Esta forma de ser hizo que me alejara de personas con las cuales no compartía las mismas ideas. Pero eso no fue siempre así, ya que los momentos más felices, lo pasé junto a ella. Mi prima. Anteriormente hablé de ella aquí. Ella era muy linda, era tan dulce, una princesa. Pero las personas cambian, quizás no la esencia, pero definitivamente su manera de pensar si.
Recuerdo cuando nos arreglábamos para las fiestas, cuando le presenté al chico que le gustaba, cuando se escondía debajo de la cama para que su mamá no se la llevara de la casa, o cuando me enseñaba a cocinar siendo menor que yo ¬¬ o en las noches viendo películas muy tarde mientras mis papás dormían. Y es que más que primas fuimos hermanas y amigas.
Pasó el tiempo y las dos fuimos cambiando, pero eso no se interponía al cariño sincero que nos teníamos, siempre fuimos amigas, siempre nos apoyamos, quizás no nos veíamos mucho y no saben cómo me duele que no fuera así.
Ahora aceptar que ya no está aquí me duele mucho, saber cómo murió me da escalofríos, me pone a pensar que uno no sabe cuando te llega la hora, no existen las despedidas y quedan tantas cosas por decir. Saber que pierdes a alguien que vivió tanto contigo, saber que ya no podrás reírte o pelear con ella me hace creer que estoy en una pesadilla de la cual ya quiero despertar.
Y es triste cuando le tienes que decir a una madre que su hija ha fallecido a causa de un accidente en otro país, que fue una víctima de gente tan mala que solo busca beneficiarse con el sufrimiento de otros. Que tú misma tienes que buscar la información por medios de tus “amigos” o contactos para saber si es real o no y asegurarte y confirmar esa pesadilla.
Saber que un abrazo no es un consuelo, pero sí que se necesita uno que te abrigue todo el alma. Siempre me gustó su sonrisa, su inocencia, ella era tan amigable, dulce, sabía como encariñar a las personas. Ella era una princesa. Pasé tantos momentos felices con ella. Hablar de fiestas de salidas , payasadas, de amores o hablar de nuestra niñez cuando jugábamos de pequeñitas con llases o muñecas queda muy poco.
Aveces las personas no apreciamos lo que tenemos, nos fijamos tanto en nosotros, en nuestros problemas, que no miramos alrededor y lo que sienten las personas que decimos querer.
Mi manera de pensar a veces es muy inocente, bueno demasiado. Esta forma de ser hizo que me alejara de personas con las cuales no compartía las mismas ideas. Pero eso no fue siempre así, ya que los momentos más felices, lo pasé junto a ella. Mi prima. Anteriormente hablé de ella aquí. Ella era muy linda, era tan dulce, una princesa. Pero las personas cambian, quizás no la esencia, pero definitivamente su manera de pensar si.
Recuerdo cuando nos arreglábamos para las fiestas, cuando le presenté al chico que le gustaba, cuando se escondía debajo de la cama para que su mamá no se la llevara de la casa, o cuando me enseñaba a cocinar siendo menor que yo ¬¬ o en las noches viendo películas muy tarde mientras mis papás dormían. Y es que más que primas fuimos hermanas y amigas.
Pasó el tiempo y las dos fuimos cambiando, pero eso no se interponía al cariño sincero que nos teníamos, siempre fuimos amigas, siempre nos apoyamos, quizás no nos veíamos mucho y no saben cómo me duele que no fuera así.
Ahora aceptar que ya no está aquí me duele mucho, saber cómo murió me da escalofríos, me pone a pensar que uno no sabe cuando te llega la hora, no existen las despedidas y quedan tantas cosas por decir. Saber que pierdes a alguien que vivió tanto contigo, saber que ya no podrás reírte o pelear con ella me hace creer que estoy en una pesadilla de la cual ya quiero despertar.
Y es triste cuando le tienes que decir a una madre que su hija ha fallecido a causa de un accidente en otro país, que fue una víctima de gente tan mala que solo busca beneficiarse con el sufrimiento de otros. Que tú misma tienes que buscar la información por medios de tus “amigos” o contactos para saber si es real o no y asegurarte y confirmar esa pesadilla.
Saber que un abrazo no es un consuelo, pero sí que se necesita uno que te abrigue todo el alma. Siempre me gustó su sonrisa, su inocencia, ella era tan amigable, dulce, sabía como encariñar a las personas. Ella era una princesa. Pasé tantos momentos felices con ella. Hablar de fiestas de salidas , payasadas, de amores o hablar de nuestra niñez cuando jugábamos de pequeñitas con llases o muñecas queda muy poco.

Extraño mucho a mi primita pero sé que ella está mucho mejor, la quiero mucho!
Descanse en paz princesita
4 comentarios:
Salomita:
Es una pena cuando un ser querido sufre alguna fatalidad. Pero el tiempo y la resignación son los únicos elementos que pueden calmar ese gran dolor.
Cuídate.
Un primo mio también murio hace poco asesinado en el VRAE, de verdad, recibir una noticia de este tipo te derrumba... una muerte natural hasta se comprende, pero algo asi no. Y pues siempre tenemos esa sensacion de que empezamos a quedarnos solos... nada pues' fuerza.
lo mas penoso de la vida creo que seria cuando un pariente fallece.
es penoso ver como oda tu familia se derrunba pero la vida continua y hay que hacerla con una sorisa.
sabes, hasta ahora no sé como se siente cuando se te muere un ser querido...ni lo quiero saber, pero debe ser algo muy fuerte q derrumba tu corazon...creo q es la ley de la vida,,,solo seguir para adelante y disfrutar tu vida al maximo.
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